Nora es una mujer de cuarenta y pocos años que acaba de superar una enfermedad y que, tras esa experiencia, siente una urgencia radical por vivir intensamente. Acostumbrada a exigirse al máximo en todos los ámbitos de su vida, Nora se encuentra dividida entre el orden y la seguridad de su relación de toda la vida con Tom y la aparición inesperada de Max, un joven que despierta en ella una nueva pulsión de deseo y libertad.
Un irlandés en Cuba

Javier Ocaña 8 JUL 2016 - 00:21 CEST
Gracias a su urgencia con la cámara, a la sutil visualización del sexo y a la gran labor interpretativa la película revela una marcada sensibilidad.