Faruk, un hombre de más de 90 años, se convierte en el protagonista de la película documental de su hija, Asli Özge, sobre la inminente demolición de su bloque de pisos en Estambul.
Al mismo tiempo, Faruk asiste a las reuniones de la comunidad de propietarios con la esperanza de retrasar el proceso de demolición del edificio en el que ha vivido durante décadas.
Poco a poco, la realidad y la ficción se entrelazan y la línea que las separa comienza a difuminarse.
