Pablo Chiapella, Fran Perea y Carlos Santos son, en la película De perdidos a Río, Pedro, Kiko y David, tres amigos en sus treinta y tantos largos, que viajan a Río de Janeiro para recoger el cuerpo sin vida de Mateo, su mejor amigo del instituto, quien ha muerto en extrañas circunstancias.
Pero al llegar a Brasil nada es lo que parece. Mateo, el muerto, ha huido, su casa está patas arriba y su abogada lo busca desesperadamente.